Los impagos de hipotecas suben por primera vez en tres años

Los impagos de las hipotecas están subiendo en 2020, en plena crisis del coronavirus y a pesar de las moratorias que pusieron en marcha Gobierno y bancos durante el confinamiento.

Según los datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE)en el segundo trimestre del año el 3,5% del saldo vivo de préstamos para la compra de vivienda sufría impagos, lo que en términos de volumen equivale prácticamente a 16.900 millones de euros, frente a los 16.840 millones de euros de marzo y a los 16.760 millones de euros registrados a cierre del año pasado.

Dicho de otro modo, la morosidad de las hipotecas acumula dos trimestres consecutivos de subidas en términos absolutos, mientras que la tasa de dudosidad (que relaciona el volumen de impagos respecto al saldo vivo hipotecario), ha registrado en primavera su primer repunte desde finales de 2016, cuando pasó de representar el 4,6% de la cartera total al 4,7%.

El cambio de tendencia que han sufrido las hipotecas dudosas se ha producido en pleno estallido de la crisis sanitaria, y a pesar de las moratorias aprobadas por el Gobierno (conocidas como moratorias legales) y por el sector financiero (moratorias sectoriales). Entre ambas alternativas, que incluyen como beneficiarios a trabajadores y autónomos afectados por la crisis del covid-19, y tanto para viviendas como para inmuebles ligados a la actividad económica (locales, oficinas...), suman más de 900.000 suspensiones de pagos en los préstamos hipotecarios, según el Banco de España. 

Sin embargo, el mercado cree que los impagos podrían seguir al alza en los próximos trimestres, coincidiendo con el fin de las solicitudes de nuevas moratorias (el plazo expiró a finales de septiembre), una recesión económica sin precedentes, y la posibilidad de que miles de las personas que se encuentran en situación de ERTE acaben perdiendo su empleo, y muchos trabajadores por cuenta propia tengan que echar el cierre a su negocio.

"De momento nos enfrentamos a un escenario de incertidumbre acerca de cómo evolucionará la pandemia, pero lo que parece claro es que el deterioro que se ha producido sobre la economía, agravado con la segunda ola del virus, va a tener un impacto directo sobre la morosidad, que será en mayor o menor grado dependiendo del alcance de la pandemia. A medida que vayan concluyendo las facilidades puestas a disposición de los agentes económicos para preservar su situación financiera, ya sea en forma de moratorias o bien en líneas de avales públicos, seguramente veremos cómo la morosidad comienza a repuntar", sostienen desde el equipo de research de la asociación hipotecaria.

No obstante, y a pesar de las dudas sobre cómo evolucionará la morosidad de las hipotecas, la cifra actual sigue muy por debajo de los niveles registrados durante la crisis y de los máximos alcanzados en el primer trimestre de 2014, cuando se contabilizaron más de 36.200 millones de euros en hipotecas morosas. Por aquel entonces, la tasa de dudosidad se situaba por encima del 6%, frente al 3,5% actual. Además, fuentes financieras aseguran que el sector está abierto a negociar las condiciones de los préstamos con los clientes que lo necesiten por la situación sanitaria, lo que podría minimizar al menos una parte de los impagos.

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